Anoche llegué a la paloma en un bus
local, pasé por lo de Ale, que me recibió con un abrazo y una
sonrisa y me invitó a charlar al tiempo que me habilitó la llave de
lo de Ali, Estrella, la mansión que alquilo para mí sola a cambio
de cariño incondicional de ida y vuelta y algunos arreglos
sencillos, algún objeto necesario y fácil de conseguir aquí,
muchísima confianza y alguna gestión de lo que no da pa hacer yo
misma. Ah, me olvidaba del posicionamiento de la marca Estrella.
Todo un privilegio comprobar el éxito de esa misión. Qué declare
Alicia, la afortunada propietaria de esta increíble
vivienda demasiado grande para mí sola. Por eso que estoy siempre
deseando que vengan. Por eso y por cocinar con esta visitita.
Esta noche, buscando la tijera de las
uñas encontré la otra. Llave.
La tijera todavía no.
Es que dejé todo mi equipaje en el
Hostel. Donde me trataron espectacular a pesar de que
llegué en un pico de stress tremendo y gritaba disparates. Parece
que un vecino me filmó pero todavía no pude acceder al material.
Mañana espero poder llamar y
pedirselo, a ver si estamos de acuerdo todos en publicarlo con el
auspicio del hostel que se la re jugó y no me tiró las cosas
como les pedí y se las dieron a Julia Hermana de mi
elección de este “tiempo compartido” como le llama Ali ultimamente a la
vida. Del plan de afanarme un riñón, ni me ocupo. De que me gritaste que la estufa a gas gastaba mucha energía eléctrica, y me echaste una noche de tormenta con la letra de cambio para comprar el terreno, no hago mención. Pero si aparecés en mi camino, haceme el favor de hacerte la sota. que es tu especialidad. Codiciosa.
Quisiera hablar del equilibrio. Pero
les debo una explicación por los disparates que estuvo publicando
esa tal Rainha que no conozco personalmente pero en quien confío
plenamente.
Nos amo chicos. Somos reyes. Que no
decaiga la esperanza de un mundo mejor. Paz. Ahora. Siempre. Adentro
y afuera. Exhalando, inhalando, en paz....





No hay comentarios:
Publicar un comentario