sábado, 6 de noviembre de 2010

La primera vez

Yo pensaba que si la doctora me ayudaba, o más bien, nos ayudaba entonces se reduciría mi ansiedad, comería menos y podría bajar los 900 gramos que tenía de sobrepeso, absolutamente concentrados en la zona abdominal.

Caminamos con mamá por Chucarro hasta Av. Brasil, yo pensando eso y ella quién sabe qué. La cosa que cruzando la avenida me dijo perra, a lo que le contesté gata. Me retorció la muñeca, me tiró al piso, me levanté y seguimos caminando hasta Scosería y Tomás Diago, consultorio de la primera psiquiatra que ví en mi vida; mi primera vez.

Recuerdo, y tomemos en cuenta la subjetividad de esta condición, que me dijo que mamá tenía psicosis paranoica. En el transcurso de esa conversación, de más o menos 5 minutos, me dijo que si lograba sobrevivir no habría quien me parara en la vida. Aunque lo recuerdo, me reservo el nombre de la doctora para protegerme de demandas por difamación. Vieron que es un kilombo el tema legal para los autores…

continuará